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Guía de covered call y cash-secured put

Vender opciones sobre acciones que ya querrías tener no es una apuesta: es cobrar por comprometerte a algo. Esta guía explica los dos contratos que Fundamétrica propone, con sus números y con sus riesgos, sin prometerte nada.

Qué es un covered call

Tienes 100 acciones de una compañía y vendes a otra persona el derecho a comprártelas a un precio fijo —el strike— hasta una fecha —el vencimiento—. A cambio cobras una prima, que es tuya pase lo que pase.

Si al vencimiento la acción está por debajo del strike, el contrato expira sin valor, te quedas las acciones y te quedas la prima. Si está por encima, te asignan: vendes tus 100 acciones al strike. Ganas la subida hasta el strike más la prima, y renuncias a todo lo que suba por encima.

Se llama «cubierto» porque las acciones que te pueden reclamar ya las tienes. Vender calls sin tenerlas es otra cosa completamente distinta y no entra en esta guía.

Qué es un cash-secured put

Vendes a otra persona el derecho a venderte 100 acciones a un precio fijo hasta una fecha, y reservas el efectivo necesario para comprarlas. A cambio cobras una prima.

Si al vencimiento la acción está por encima del strike, el contrato expira sin valor y te quedas la prima sin haber comprado nada. Si está por debajo, te asignan: compras 100 acciones al strike, aunque en el mercado valgan menos. Tu coste real es el strike menos la prima que cobraste.

Por eso solo tiene sentido sobre acciones que querrías tener en cartera a ese precio. Si no comprarías la acción al strike, no vendas el put.

Cuánto capital necesitas

Un contrato equivale siempre a 100 acciones.

Para un covered call necesitas tener esas 100 acciones. Si la acción cotiza a 180 $, hablamos de 18.000 $ inmovilizados.

Para un cash-secured put necesitas el strike multiplicado por 100 en efectivo. Si el strike es 170 $, hablamos de 17.000 $ reservados hasta el vencimiento.

Cuando el lote supera los 50.000 $ lo marcamos con una bandera: no es un error, es un aviso de concentración.

Cómo se lee cada métrica

Prima
Lo que cobras por vender el contrato, por acción. Lo calculamos como el punto medio entre la mejor oferta de compra y la de venta; si falta una, usamos la que haya. Un contrato son 100 acciones, así que ingresas la prima multiplicada por 100.
Rendimiento
La prima dividida entre el capital que comprometes. En el covered call, entre el precio de la acción; en el cash-secured put, entre el strike. Es lo que ganas si el contrato expira sin valor.
Anualizado
El rendimiento llevado a un año completo: se multiplica por 365 y se divide entre los días que faltan para el vencimiento. Sirve para comparar contratos de distinta duración, no es una rentabilidad que vayas a obtener doce meses seguidos.
Breakeven
El precio a partir del cual empiezas a perder. En el covered call es el precio de la acción menos la prima; en el cash-secured put, el strike menos la prima.
Delta
Cuánto se mueve el precio de la opción por cada dólar que se mueve la acción. En valor absoluto se parece a la probabilidad de que el contrato acabe dentro del dinero: 0,25 es aproximadamente un 25 %.
IV
Volatilidad implícita: cuánto movimiento espera el mercado para esta acción. Una IV alta significa primas más gordas y también más riesgo de que el precio se vaya lejos.
Interés abierto
Interés abierto: cuántos contratos vivos hay de ese strike y vencimiento. Por debajo de 50 la salida puede costarte cara, así que lo marcamos como poco líquido.
Colchón
Colchón: cuánto tiene que moverse la acción, en porcentaje, para llegar al strike. Cuanto mayor sea, más margen tienes antes de que te asignen.
Probabilidad de asignación
Probabilidad aproximada de que te asignen, calculada con Black-Scholes a partir de la volatilidad implícita. Es una estimación, no una garantía.

Cómo elige Fundamétrica el contrato sugerido

Primero el vencimiento: cogemos el más cercano que quede entre 30 y 45 días naturales. Es la zona donde el valor temporal se consume más rápido sin obligarte a renovar cada semana. Si no hay ninguno en esa ventana, cogemos el más cercano por encima de 21 días y por debajo de 60, y lo decimos en pantalla.

Después el strike: entre los que están fuera del dinero, elegimos el que tenga la delta en valor absoluto más cerca de 0,25, dentro de la banda de 0,20 a 0,30. Eso equivale, muy por encima, a una probabilidad de asignación de alrededor del 25 %. Si ningún strike cae en esa banda, proponemos el más cercano a 0,25 y también lo decimos.

La delta la calculamos nosotros con Black-Scholes a partir de la volatilidad implícita publicada en el mercado, del tipo sin riesgo del 4 % que usa nuestra valoración y de los días que faltan. La fuente de datos no publica griegas, así que no hay ninguna que copiar.

El descuento sale de nuestro rango de valor justo, y ese rango tiene filtros: si la media histórica de un múltiplo se ha ido a más del triple o a menos de un tercio del múltiplo de hoy, ese método no entra; si en un sector cíclico el crecimiento de partida era enorme, lo limitamos; y si lo que queda sigue sin ponerse de acuerdo, decimos que no hay consenso y la compañía no califica para vender opciones.

Los riesgos, sin adornos

Asignación. En el covered call te quedas sin las acciones al strike; en el cash-secured put te quedas con acciones que valen menos de lo que has pagado. Las dos cosas van a pasar tarde o temprano.

Ex-dividendo. Si la fecha ex-dividendo cae antes del vencimiento, una call cubierta con dinero dentro puede asignarse antes de tiempo para cobrar el dividendo. Lo marcamos con una bandera.

Resultados. Una publicación de resultados dentro de la vida del contrato puede mover la acción un 10 % en un día. La prima suele estar más gorda por eso mismo. Lo marcamos con una bandera.

Caída fuerte del subyacente. La prima es un colchón pequeño. Si la acción cae un 30 %, haber cobrado un 2 % no te salva: sigues teniendo una pérdida grande.

Coste de oportunidad. Si la acción se dispara, el covered call te deja fuera de la subida por encima del strike. Vender calls sobre una compañía que crees que va a duplicar es una mala idea.

Liquidez. Un contrato con poco interés abierto o con una horquilla ancha es fácil de abrir y caro de cerrar. Por eso descartamos las cadenas ilíquidas.

La rueda: los dos, encadenados

La rueda es encadenar las dos estrategias. Vendes cash-secured puts sobre una acción que querrías tener. Mientras no te asignen, cobras primas. El día que te asignen, tienes las 100 acciones, y entonces empiezas a vender covered calls sobre ellas. Si te asignan la call, vuelves al efectivo y empiezas otra vez.

Funciona bien en compañías sólidas y aburridas, y funciona mal en compañías que se desploman: ahí lo único que haces es cobrar primas pequeñas mientras pierdes en la acción.

Los ocho puntos del covered call

Este es el repaso que hacemos, en este orden, antes de vender una call sobre acciones que ya tienes. Los seis primeros puntos los calculamos con los números de la compañía y del contrato; el cuarto y el octavo dependen de tu cartera y de tu plan, así que nunca los damos por cumplidos.

1. Un negocio que querrías tener
El covered call empieza antes que la opción: si no querrías esas 100 acciones en cartera, no hay prima que arregle la posición.
2. Comprada con descuento
Vender una call sobre una acción que compraste cara no arregla la compra: solo pone un techo a la recuperación. El descuento se mira antes de cobrar la prima.
3. El gráfico acompaña
La confirmación del gráfico es una regla escrita antes de entrar: el precio por encima de sus medias y la tendencia a favor, o esperar. No es adivinar, es no llevarle la contraria al mercado.
4. Tamaño de la posición
Un contrato son 100 acciones y ese lote tiene que caber en tu cartera sin desequilibrarla. El tamaño no lo decide la prima, lo decide tu gestión de riesgo.
5. Dejar que la acción avance
La call se vende cuando la acción ya ha subido, no en mitad de la caída: venderla abajo fija el techo justo donde menos te conviene.
6. Un strike al que venderías
El strike es el precio al que te comprometes a vender. Elígelo donde soltar las acciones te parezca un buen negocio, no donde la prima sea más gorda.
7. Prima, liquidez y fecha
La prima se juzga junto a la liquidez y a la fecha: cobrar mucho en una cadena estrecha o con resultados por medio es cobrar por un riesgo que no habías contado.
8. Tu plan cuando se mueva
Las tres salidas —dejar que te asignen, recomprar la call o abrir otra más lejos— se deciden antes de vender, no cuando el precio ya se ha movido.

Cuatro preguntas antes de entrar

  • ¿Tendrías estas acciones en cartera aunque nadie te pagara una prima por ellas?
  • Si mañana te las compran al strike, ¿te parece bien el precio al que las sueltas?
  • ¿La prima paga lo suficiente por renunciar a todo lo que suba por encima del strike?
  • Si la acción hace justo lo contrario de lo que esperas, ¿sabes hoy qué vas a hacer?

Qué pasa si…

Sube por encima del strike
Te asignan y vendes las 100 acciones al strike: ganas hasta ahí más la prima y te pierdes lo que suba por encima. Puedes aceptarlo o recomprar la call —casi siempre con pérdida— y abrir otra más lejos.
Se queda lateral
Es el escenario cómodo: cada día que pasa la call vale menos y tú no haces nada. Al llegar el vencimiento decides si vendes otra o si te quedas quieto.
Cae
La prima amortigua una parte pequeña de la caída y poco más. El problema deja de ser la opción y pasa a ser la acción: ahí es donde tienes que tener un plan.
Hay resultados o dividendo por medio
Unos resultados pueden mover la acción de golpe, y un dividendo cercano hace más probable que te asignen antes de tiempo. Si la fecha cae dentro de la vida del contrato, lo marcamos con una bandera.

El proceso, de principio a fin

  1. 1. Eliges la compañía. Antes de mirar una sola prima decides si quieres ser dueño de ese negocio.
  2. 2. La compras en tu zona. Entras al precio que habías marcado, no al que te apetece hoy, y con el riesgo definido de antemano.
  3. 3. Esperas la confirmación del gráfico. Una regla objetiva y escrita: el precio por encima de sus medias, la tendencia girada, lo que sea, pero decidida antes.
  4. 4. Dejas que la acción avance. La call se vende después de una subida, no en mitad del susto: venderla abajo fija el techo en el peor sitio.
  5. 5. Vendes la call. Eliges strike y vencimiento con la cabeza fría y cobras la prima por adelantado.
  6. 6. Vigilas el riesgo. Miras el precio, los días que quedan y las fechas de resultados y dividendo, no la cotización del contrato cada cinco minutos.
  7. 7. Cierras, abres otra o entregas. Al final solo hay tres salidas, y las tres deberían estar decididas antes de abrir.

Regla de oro: si entregar tus acciones a ese strike te haría torcer el gesto, ese contrato no es para ti.

Primero se compra bien; vender prima viene después.

Dos palabras que conviene tener claras

Rolar
Cerrar el contrato que tienes vendido y abrir otro con vencimiento más lejano, con otro strike o con los dos cambios a la vez. Sirve para ganar tiempo, pero casi siempre implica recomprar el primero más caro de lo que lo vendiste.
Asignación anticipada
Que te asignen antes del vencimiento. Pasa sobre todo en calls cubiertas cuando hay un dividendo cerca y a quien compró la opción le sale a cuenta ejercer para cobrarlo.

Los ocho puntos del cash-secured put

El mismo repaso, punto por punto, antes de comprometerte a comprar 100 acciones a un precio fijo. Cambian el orden y las preguntas, pero la idea no cambia: primero la compañía y el precio al que querías comprarla, y después la prima.

1. Una acción que sí quieres comprar
Vender un put es firmar una compra. Si no querrías esas 100 acciones en cartera al precio pactado, la prima no compensa el compromiso.
2. Zona de compra, no precio de hoy
La zona de compra la marcas tú antes de mirar la cadena: un soporte del gráfico, un descuento sobre nuestra valoración o los dos a la vez.
3. Un strike al que comprarías
El strike tiene que caer dentro de esa zona de compra. El contrato que más paga casi nunca es el que está al precio al que querías comprar.
4. Efectivo reservado
El strike por 100 se queda bloqueado hasta el vencimiento. Si ese dinero lo necesitas para otra cosa, la estrategia deja de estar asegurada con efectivo.
5. Prima, liquidez y fecha
Una prima grande en una cadena ilíquida o con resultados dentro del contrato no es una prima buena: es el pago por un riesgo que no habías visto.
6. Coste efectivo si te asignan
Si te asignan, lo que te cuesta cada acción no es el strike: es el strike menos la prima que cobraste. Ese es el número que tienes que comparar con tu idea de lo que vale.
7. Cuánto pierdes si cae
La prima amortigua una caída pequeña y nada más. Mide cuánto tiene que bajar la acción para que te asignen y cuánto pierdes si sigue bajando.
8. Tu plan cuando se mueva
Dejar expirar, cerrar antes, abrir otro más lejos o comprar las acciones: los cuatro finales se eligen antes de vender el contrato, no después.

Cuatro preguntas antes de entrar

  • ¿Comprarías 100 acciones a este strike aunque mañana el mercado amaneciera en rojo?
  • ¿Tienes el efectivo apartado y esa posición cabe en tu cartera sin apretarte?
  • ¿La prima compensa acabar con unas acciones que pueden valer bastante menos que el strike?
  • ¿Qué harás si el precio se va muy por debajo del strike antes del vencimiento?

Qué pasa si…

Termina por encima del strike
El contrato expira sin valor, no compras nada y la prima se queda tuya. Es lo que más veces pasa cuando el strike está lejos.
Se queda rondando el strike
Aquí es donde más se mueve el precio del contrato. Vigila la horquilla y los días que faltan, y decide entre cerrar, abrir otro más lejos o dejar que te asignen.
Termina por debajo del strike
Compras las 100 acciones al strike. Tu coste real es el strike menos la prima que cobraste, y a partir de ahí eres accionista con todo lo que eso trae.
Se desploma
La prima no te protege de una caída grande: te quedas con acciones que valen bastante menos de lo que has pagado. Por eso el primer filtro es querer la compañía.

El proceso, de principio a fin

  1. 1. Eliges la compañía. Solo empresas que aceptarías tener en cartera si mañana te las asignan.
  2. 2. Defines tu zona de compra. El precio al que querrías comprarla: un soporte del gráfico, un descuento sobre tu valoración o los dos a la vez.
  3. 3. Eliges el strike. Dentro de esa zona, no el contrato que más prima paga.
  4. 4. Apartas el efectivo. El strike por 100, bloqueado hasta el vencimiento. Sin ese dinero parado, la estrategia es otra cosa.
  5. 5. Vendes el put. Cobras la prima y asumes el compromiso de comprar a ese precio.
  6. 6. Vigilas el riesgo. Sigues la acción y las fechas, y recuerdas que la prima solo tapa una parte pequeña de una caída.
  7. 7. Dejas expirar, cierras, abres otro o compras. Cuatro finales posibles, todos previstos desde el principio.

Regla de oro: vende el put solo si comprar 100 acciones a ese precio te parecería un buen negocio aunque el mercado amaneciera feo.

La prima es el extra; la decisión de verdad es a qué precio te comprometes a comprar.

Dos palabras que conviene tener claras

Coste efectivo
Lo que te costaría de verdad cada acción si te asignan el cash-secured put: el strike menos la prima que cobraste. Es el número que tienes que comparar con tu idea de lo que vale la compañía, no el strike a secas.
Zona de compra
El rango de precios en el que habías decidido comprar esa acción antes de mirar ninguna prima: un soporte del gráfico, un descuento sobre nuestra valoración o los dos. Si el strike se sale de ahí, el problema no es el contrato.

Checklist antes de operar

  1. ¿Comprarías esta acción al strike aunque no existiera la opción?
  2. ¿Tienes las 100 acciones (covered call) o el efectivo del strike por 100 (cash-secured put)?
  3. ¿Hay resultados o fecha ex-dividendo antes del vencimiento?
  4. ¿El interés abierto y la horquilla permiten salir sin regalar dinero?
  5. ¿El rendimiento anualizado te compensa el riesgo, o solo suena bien?
  6. ¿Sabrías qué hacer si mañana la acción cae un 20 %?
  7. ¿Has mirado la cadena en tu bróker y coincide con lo que ves aquí?

Esto no es asesoramiento financiero

Fundamétrica es una herramienta educativa. No conoce tu situación, no gestiona tu dinero y no recomienda comprar ni vender nada. Los datos llegan con retraso y pueden contener errores. Vender opciones puede hacerte perder más de lo que esperas. Verifica siempre los precios, las fechas y las condiciones en tu bróker antes de enviar una orden, y si tienes dudas consulta a un profesional.

Este checklist es material educativo y no es una recomendación: lo calculamos con datos que llegan con retraso y que pueden traer errores. Vender opciones tiene riesgos reales, incluida la asignación antes del vencimiento, y la prima abarata la compra pero no te protege de una caída fuerte. Comprueba siempre los precios y las fechas en tu bróker antes de enviar una orden.

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